Ahorrar en calefacción es posible, conoce cómo hacerlo

Luego de un verano intenso y caluroso, que sin duda alguna puso a tope a cada equipo de refrigeración presente en casa; llega el otoño cambiando por completo el panorama y, más adelante, el invierno con las bajas temperaturas adueñándose del escenario y haciendo trabajar a toda máquina a la calefacción.

¿Y qué sería de nuestra vida sin ella? Este equipo provee del calor necesario para hacer de la casa un sitio agradable, cómodo, confortable, plenamente habitable, donde estemos refugiados de las inclemencias del invierno y sus bajas temperaturas. Pero este confort tiene un costo que puede llegar a ser muy alto y golpear la economía.

Utilizar la calefacción mientras cuidas tu bolsillo es posible

La factura que puede generar un uso inadecuado, desmedido, o poco inteligente de la calefacción puede resultar alarmante, y hasta incluso hacer pensar a más de uno que no está mal pasar un poco de frío de vez en cuando. Pero, aunque no lo creas, hay maneras de mantener cálido el hogar sin sacrificarse, estas son:

  • Temperatura constante: En vez de cambiar el termostato subiendo y bajando la temperatura según el calor, mejor es mantener una temperatura constante, cómoda, no tan alta; lo que hará que el sistema trabaje cómodo, sin esfuerzos excesivos, reduciendo el consumo de energía considerablemente.
  • Chequear fugas: Debes revisar con tiempo si existe algún punto por el cual se pueda producir una fuga de calor, como los marcos de puertas y ventanas, rejillas, conductos, etc. En caso de encontrarlos, no dudar ni un instante en repararlos.
  • Planifica según tus horarios: Un punto clave para el uso eficiente de la calefacción es adecuarla a los horarios de quienes habitan la casa. Si se ausentan por horas, es mejor programarla para arrancar de media a una hora antes de su llegada; dejarla encendida no tiene ningún sentido.
  • Radiadores libres: Son muchos quienes tienen la costumbre de usar los radiadores para, por ejemplo, poner a secar la ropa recién lavada. Esto ocasiona que parte de la energía destinada a calentar el ambiente se pierda, a la vez que evita la circulación del aire, lo que aumenta el consumo

No es para nada difícil seguir estos sencillos consejos para ahorrarte una buena suma, a la hora de usar la calefacción en el hogar. Si a estos le sumamos otros como mejorar el aislamiento térmico o aprovechar las horas de luz solar, conseguirás hacer un uso más eficiente de tu calefacción y ahorrarte bastante dinero.