Consejos para elongar y elegir adecuadas zapatillas para correr

Unas buenas zapatillas para correr resultan esenciales para quien se entrena diariamente.  Pero también aparece como fundamental la flexibilidad debido a que varios músculos del cuerpo requieren mayor exigencia. (En este sitio podés elegir las zapatillas para correr que te resulten más adecuadas).

 

 

A continuación, te presentamos algunos puntos esenciales de tu cuerpo para que ejercites antes y después de cada prueba para lograr una mayor amplitud y una mayor elasticidad al momento de correr.

 

Esta serie de ejercicios, a su vez, previenen lesiones y harán que los músculos soporten más elongación a través de un mejor estiramiento, tras darle un descanso a tus zapatillas para correr.

 

  • Tensor de la fascia

 

Después de un entrenamiento de running uno de los músculos de las piernas a “alivianar” es el denominado tensor de la fascia lata. Para eso, ponte de pie y tras separar ambas piernas, flexioná la rodilla izquierda para que los muslos de ambas piernas queden paralelos. Llevá el peso corporal a la pierna izquierda y apoyá tus manos encima de la misma rodilla.

 

Después bajá el centro de gravedad del cuerpo hasta girar como estará el isquio derecho. Siempre será importante que mantengas la espalda en una forma recta. Repite los mismos pasos con la otra pierna tras 30 segundos de mantener la posición.

 

  • Cuádriceps

 

Para aliviar a estos músculos mantente de pie con los pies paralelos y separados por la anchura de la cadera, flexiona la rodilla derecha hasta agarrar la pierna a la altura de los glúteos, con las rodillas juntas. Aguantá 30 segundos y cambiá de pierna.

 

  • Gemelos

 

Luego de “exprimir” al máximo tus zapatillas para correr, vas a poder mejorar tu flexibilidad después de un entrenamiento al colocarte frente a una pared y levantar una de las piernas para apoyar el pie en forma vertical llevando el peso del cuerpo sobre la misma. Mantente así durante 30 segundos y repite lo mismo con la otra pierna.

 

  • Glúteos

 

Tal vez es habitual llegar de correr y elongar la mayor parte del cuerpo posible, y nos olvidemos de ejercitar nuestros glúteos. Por eso luego de hacer algunos de los primeros estiramientos mencionados sentate en el suelo con las piernas hacia adelante, cruzalas a la altura de la rodilla y apoya la planta del pie derecho totalmente en el suelo.

 

Después lleva el brazo izquierdo hacia adelante y crúzalo hacia el lado derecho, apoyando el codo en la rodilla derecha y lleva el peso del cuerpo hacia adelante en un plano diagonal, manteniendo el torso girado igual que el brazo avanzado. Repite los mismo con el brazo y pierna contraria.

 

En esta ocasión, el tiempo recomendado por especialistas es el mismo: 30 segundos, para evitar lesiones que podrían resultar absurdas.

 

  • Pectoral

 

Ubica el brazo derecho en el marco y realiza una rotación derecha del torso. Intentá

alejarte del agarre y permanecé más cerca del pectoral a la vez que incrementas el giro. Aguantá esa posición unos 30 segundos y alterná de brazo.

 

  • Hombros

 

Los hombros son uno de los músculos de nuestras extremidades son algunos de los músculos más sencillos para estirar. Cruza el brazo derecho por delante del torso, hasta que la mano izquierda agarre el codo. Una vez así, tratá de acercar lo que más puedas el codo derecho lo máximo posible al cuerpo. Después de 30 segundos, cambiá de lado.

 

¿Qué tengo que tener en cuenta al momento de elegir zapatillas para correr?

Después de haber leído recomendaciones que puedes hacer luego de practicar tu prueba running del día, te traemos algunos puntos importantes para que tengas en cuenta para comprar zapatillas para correr.

 

No compres las zapatillas para correr con una excesiva amortiguación: Si bien son a menudo las más compradas, expertos del mundo running señalaron que tienen inconvenientes que pueden generar defectos en los corredores. Hablamos de las que tienen una suela ancha y/o elevada con algún sistema de amortiguación (ya sea aire o resortes).

 

El problema de los músculos de los pies y las zapatillas amortiguadas, además, es que al utilizarlas tienden a provocar que muchos de los músculos del pie no trabajen como deberían (o directamente no lo hagan). De ese modo, podría generarse una especie de atrofiamiento.

 

Fuentes médicas señalan que los músculos que no se usan, sufren una pérdida de tonicidad y fuerza, fatiga que pueden sufrir los músculos de los pies cuando usamos este tipo de zapatillas amortiguadas.

 

Por otro lado, no te guíes por la moda de tus zapatillas para correr, acordate siempre que tu calzado es justamente para eso y por eso evaluá tus necesidades y el terreno en el que las vas a utilizar y crees que te van a ser más cómodas. La apariencia y los colores es lo de menos.

 

No te dejes seducir por el marketing. Si bien es verdad que un viejo refrán popular reza que “una imagen vale más más que mil palabras”, los medios de comunicación publicitarios nos hacen disfrutar de impresionantes publicidades de zapatillas para correr. Por eso piensa bien si ese calzado será el adecuado para tu tipo de pie.

 

Con estos consejos no te estamos diciendo que no compres, sino que previamente a hacerlo pienses y evalúes bien si ese producto se adapta a tu cuerpo y vas a poder “sacarle el jugo” que deseas enfrentándolo a máximas exigencias.

 

Si observaste la publicidad de unas zapatillas para correr y te gustaron demasiado, investigá primero sus características y materiales con los que fueron hechas.